viernes, 11 de septiembre de 2009

"CUARENTA AÑOS DE FELIZ MATRIMONIO"

¡ Once de Octubre de mil novecientos sesenta y nueve. Tan lejano en el tiempo y a la vez, tan cercano en el recuerdo!

Ese fue el día en que, en aquella hermosa iglesia franciscana, comenzó nuestra
andadura de pareja. Negrita

Cinco años antes, el veinticuatro de Agosto de mil novecientos sesenta y cuatro, Dios puso en mi camino a la que hoy y hasta que muera, será mi esposa,mi amante, mi confidente, mi apoyo y todo para mi.

Negrita
En los primeros años de matrimonio, nacieron nuestras dos preciosas hijas y al cabo de nueve años de nacida la segunda, nació el varón. Cada uno de ellos, como es lógico, es diferente. Al igual que hicieron nuestros queridos padres con nosotros, hemos ido inculcándoles poco a poco, los valores morales y éticos que hacen crecer al ser humano para alcanzar la meta de nuestra existencia, y englobado todo ello en tres aspectos fundamentales: La sencillez, la honestidad y el respeto y que, al fundirse sólidamente entre ellas, nos brinda lo más hermoso de la vida: El Amor.

En homenaje a ti, esposa del alma, quiero manifestarte una vez más, y en fecha tan señalada que cada día que pasa, sigo aún más enamorado de tu persona, de todo tu ser; de tu físico, por supuesto, pero sobre todo de lo que llevas dentro de ti, que es lo que verdaderamente nos hace ser y sentir como personas.

Como todos los matrimonios y como seres humanos que somos, hemos tenido nuestras diferencias, pero siempre las hemos subsanado y traspasado con el pilar fundamental de nuestro matrimonio; buscar en el otro lo que a mi me falta, sin más.

Nuestro matrimonio, como tantos otros regidos por estas directrices, sigue teniendo vida propia, vigencia, a pesar de los desarraigos y tiempos convulsos que vive la humanidad en esta época que nos ha tocado vivir. Ambos respiramos al unísono, y si alguna vez nos falta el aire, nos damos ese aliento de optimismo, de complicidad, para poder solventar cualquier problema que la vida nos presente.

Habituado como estoy a relatar mis experiencias con pequeños ejemplos, compararé mi matrimonio en primer lugar como un volcán en erupción: La tierra tiembla, y de sus entrañas salen rocas candentes y lava. Esta situación, la podríamos comparar a los primeros años de matrimonio, en donde la pasión, la nueva vida en común y los diferentes aspectos del nuevo estado, a veces, nos confunden y hasta nos alteran por el cambio que recientemente hemos adoptado. En nuestro caso, esas piedras encontradas en nuestro camino, las hemos sorteado siempre juntos, haciendo de dos, una sola persona .

Una vez pasados los primeros impactos, la lava comienza a fluir desde lo más profundo de nuestro planeta, desde lo más profundo de nuestro corazón, y se dirige ladera abajo, dejando a su paso lo que por un lado parece sólo desolación, pero que por otro, es algo maravilloso, con una belleza intrínseca que nos hace pensar que todo en la naturaleza tiene su lado de hermosura. Al quedar todo sepultado, parece que la vida ha desaparecido, que nuestro mundo se ha venido abajo, pero no es cierto, lo que para nosotros es imposible, realmente no lo es. Con el tiempo, una nueva vida renace, aún más bella, y los riachuelos que deja la lluvia al caer, van refrescando nuestras vidas , dándonos una fortaleza y capacidad de visualizar nuestro yo más profundo que quizás antes no teníamos, ayudándonos increiblemente en el trayecto de nuestra existencia.

Al final, esa lava candente llega al mar y al entrar en contacto con el agua, se une en un abrazo abrasador, potente e imperecedero y que ninguna fuerza terrenal puede quebrar.

Esa roca compacta que resulta de la lava al contactar con el agua , se asimila al amor sólido y perpétuo que mi esposa y yo nos profesamos y que, día a día sigue fortaleciéndose.

Gracias amor mio por todo lo que me has dado.

Gracias por los tres hijos maravillosos que nos ha hecho ser padres y de tener la dicha de haberlos visto crecer, de haberlos educado y desenvolverse en la vida con los valores que les hemos inculcado.

Y por último, quiero darle de nuevo gracias a Dios por haberte puesto en mi camino y haber podido comtemplar junto a ti, que ese río de lava candente y hermosa, sigue proyectándose en nuestras hijas, sus esposos y nuestros cuatro preciosos nietos y espero, que en un futuro muy próximo, en nuestro hijo también.

Mi deseo más profundo como padre, y estoy seguro de que también el tuyo como madre, es que alcancen la felicidad que nosotros hemos logrado en el AMOR.

Verdaderamente te amo.

Tu esposo.




Crivevi P.T.G.S.

2 comentarios:

Who dijo...

Me has emocionado, maravillosas palabras nacidas de la experiencia y el amor en su estado más honesto, aquel que nace de un rumbo claro y valiente.
Orgulloso me siento de pertenecer a tu familia, sabes que os admiro y quiero.
FELICIDADES y a por otros cuarenta más.
Un fuerte beso para los dos.
Óscar.

Crivevi dijo...

Gracias por tus hermosas y sentidas palabras.

A. Víctor.