miércoles, 30 de septiembre de 2009

" LA CALUMNIA "

         El viento de sur comienza a soplar con fuerza. Una gran nube amarillenta de arena y polvo se nos viene encima, y en su trayectoria, sus partículas se expanden completamente hasta lograr que la visibilidad sea del todo nula.

         Por mucho que lo intentemos, como es lógico, es imposible que toda esa avalancha de arena y polvo pueda ser recogida y devuelta a su lugar de orígen.

        Pues bien, eso que acabo de relatar anteriormente, se asemeja a la calumnia.

        Se va extendiendo, como también lo hace la mala hierba, y que puede asfixiar, si no se remedia, a la planta que se encuentra debajo.

        Por sorpresa, observamos en el horizonte, que unos nubarrones negros se acercan a nosotros, y que al comienzo, sólo nos dejan una lluvia finísima, pero a medida que el tiempo pasa,  enormes goterones nos van empapando, limpiando todo lo que encuentran a su paso.

        Es tal la cantidad de agua que se desprende que, la arena y el polvo llevadas  corriente abajo, se deslizan rápidamente hacia las alcantarillas, mezclándose con su contenido, y convirtiéndose en un lodo fétido y contaminante.

        Una de las alcantarillas revienta porque no soporta el gran caudal de aguas fecales que transporta e inunda una vivienda. Su dueño que duerme en esos momentos, despierta sobresaltado y en su deseperación comienza a gritar, a llorar, porque los excrementos y el lodo pestilente lo han invadido todo, incluso a su persona.

        Como un ser desequilibrado, busca agua limpia para quitarse de encima toda la inmundicia que un día lanzó, y que ahora le ha venido devuelta por triplicado.

        ¿ Recapacitará, se arrepentirá ?

        Saquemos del amargor de la calumnia, la dulzura de unas rimas, deseando ardientemente que la zarza que oprime su corazón, pueda ser arrancada, y con el estiércol depositado en su casa tras la inundación, pueda abonar su vida interior para que florezca permanentemente.

Si la calumnia te alcanza
y a tu corazón hiere
deja que el dardo prosiga
su camino envenenado´
Tarde o temprano caerá
en sendero pedregoso
que la lluvia arrastrará
al terreno pantanoso.
Mil flores allí nacerán
al  plantar nueva simiente
y al llegar la primavera,
los corazones estarán
henchidos completamente.

Crivevi
P.T.G.S.

2 comentarios:

WHO dijo...

Los que nos consideramos personas de bien, jamás permitiríamos que nuestras acciones desembocaran en tales consecuencias, pero hay que admitir que entre nosotros viven y crecen otras personas cuyas miseria interior se exterioriza en una forma de vida donde no tiene cabida la tranquilidad ajena ni propia.
Los que huelen a mierda todo el tiempo han perdido la capacidad de oler otros aromas, no siento pena ni compasión por ellos, sólo les deseo que se hundan en su propia inmundicie junto con todos/as aquellos que les apoyan.
Un fuerte abrazo, Who.

CRIVEVI dijo...

Si nos agredimos con el rencor y no sanamos las heridas, éstas se infectarán y quizás ocasionen daños más irreparables.
Gracias por tu comentario y un fuerte abrazo.
Crivevi
P.T.G.S.