miércoles, 16 de septiembre de 2009

"LA IDONEIDAD DE SER COMO NIÑOS"

La vida en sí misma, está llena de signos maravillosos que a veces no encontramos porque no tamizamos nuestras actitudes hasta encontrar las pepitas de oro que cada uno posee en abundancia en su interior y que, en la mayoría de los casos, no son tangibles porque están mezcladas con el lodo de nuestras miserias, de nuestras encorvadas carencias.

Ya lo dijo Jesús: " Si no os haceis como niños, no podeis entrar en el Reino de los cielos".

¿ Dónde está el Reino?

¿Cuál es el camino para encontrarlo?

La clave es muy sencilla, aunque bastante árdua a veces ya que, para conseguirla, tenemos que luchar con lo más grandioso que nos ha sido otorgado; nuestra libertad, y que, en muchas ocasiones, descarrila nuestro sentido de la vida y se golpea una y otra vez con nimiedades materiales y perecederas, que no hacen sino aturdirnos más y más cada día que pasa.

El niño es el rey de la Creación, lo más hermoso que pueda existir, y en el que Dios se proyectó para unirse a cada uno de nosotros como un hilo conductor y hacernos semejantes a Él.

Si observamos a un niño desde que nace hasta que comienza a tener uso de razón, todo en él es - permítanme el atrevimiento - "divinidad".

En esas criaturas perfectas no hay malicia alguna; su mirada, su sonrisa, sus gestos, son todo benignidad, dulzura; el amor en su estado puro.....¡ Son un pedazo de Dios con nosotros !

Paremos si quiera un instante a pensar. ¿Qué hacemos con nuestras vidas y con nuestros híjos ?..............

¿Hemos tenido tiempo de recapacitar?

¿ Somos capaces de redescubrirnos de nuevo y ver en qué estamos fallando para que desaparezca de ellos ese fulgor a medida que crecen ?

Si no somos capaces de encontrar la respuesta, es que muy poco o nada nos valoramos. Pero no tiene importancia, el ser humano tiene también el privilegio de aprender de sus errores y levantarse de nuevo, caiga las veces que caiga, eso sí, si lo deseamos intensamente.

Si pasamos de soslayo la candidez del niño y no lo imitamos, será difícil, pero no imposible, que nuestros pasos en la vida tengan una proyección interior y que se identifiquen en lo exterior.

Mi deseo patente desde este portal, es hacerle un sentido homenaje a todos los niños de la Tierra. Ellos son la semilla nueva que germinará en el futuro y espero con toda mi alma que, esa tristeza que invade a muchísimos de ellos por el egoismo y desidia de los mayores, termine pronto por la grandeza del Reino y el deseo de vivirlo.

Un cordial saludo. Y hasta la próxima si Dios quiere.

Crivevi P.T.G.S.

2 comentarios:

WHO dijo...

Suscribo tus esperanzas, como padre que soy intento educar a mis hijos en la senda de la justicia y la sencillez en la vida, pero a su vez también tengo la obligación de hacerles ver la necesidad de vivir en un mundo hostil como el nuestro.
Un abrazo, Who.

Crivevi dijo...

Gracias por tus comentarios.
Estoy de acuerdo contigo en que una gran parte del mundo es hostíl,egoista y poco carismático con nuestra propia naturaleza.
Precisamente, de eso se trata. Volvámonos como niños para encontrar nuestra propia y verdadera identidad. Si lo hacemos cada uno individualmente, tengamos por seguro que el contagio será también positivo para la nueva forma de vivir.