viernes, 22 de junio de 2012

CRISIS, NUESTRA CRISIS.

Las nefastas adversidades y situaciones por las que están atravesando los países de la vieja Europa y tan dificultosamente nuestra querida España, hacen que los instintos de las naciones se dirijan por senderos inapropiados dejando de lado el magnífico potencial del que disponemos para seguir el sendero que nos conduce a ese maravilloso lugar de un mundo en armonía, y que  nos fue donado con todos y cada uno de los elementos indispensables para lograrlo.


 

Humanamente hablando, cuando cualquier maquinaria se avería y es imposible conseguir repuestos en el lugar de residencia, lógicamente, debemos solicitarlos a fábrica de otra forma, si tratásemos de hacer remiendos y chapuzas, el mecanismo en su conjunto terminaría sus días en la chatarra en donde por supuesto, se podrían aprovechar algunas piezas, para luego reciclar el resto y tratar de hacer algo más perfecto y duradero bajo la atenta mirada de técnicos especializados que velarán de forma exhaustiva poder determinar la valoración de cada nuevo segmento.


 

Una vez expuesto lo anterior, me permito con toda humildad tratar de convencerme a mi el primero en ingerir, digerir, reconvertir  y con todos mis sentidos comprender si quiera en lo más íntimo de mi persona que vive para volver a su Creador, que todo nuestro mecanismo interior, con todos sus componentes espirituales, están algo gastados por la desidia en el ralentí por el que habitualmente estamos inmersos en lo más profundo de nuestras almas, siendo dicho motivo el que nos impide alcanzar nuestra fábrica matriz por impedimentos que sólo nosotros podemos superar, y de esa forma sencilla, a la vez que algo dificultosa, pero con muchos medios para superarlos, acelerarnos para  poder allanar el camino renaciendo de nuestras dejaciones y extendiendo la mano  con firmeza y confianza hacia ese Patrón al que  no le importa mancharse sus manos con nuestras miserias porque siempre nos trata como lo que somos, sus hijos. Su infinita misericordia, su desinteresado amor y su confianza en nosotros con todas  nuestras debilidades, son imperecederas.

 

¿ No somos todos nosotros los que en mayor o menor medida estamos en crisis?.


 

                                                  Saludos a todas aquellas personas que hayan dedicado su tiempo en leer estas palabras. 


 

                                                                                                     Armando P.T.G.S.

7 comentarios:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Qué inmensa alegría me ha dado verle de nuevo" Mi fiel amigo y comentarista".
Ya sabrá que vivo en Argentina, aquí, las cosas pintan muy mal.La crisis es de valores humanos y detrás va lo demás.
Armando, Historias de Sesy Bo, se publicará en julio, muchos meses de trabajo, pero es un libro bueno, lo digo yo , que soy su madre !jaja!!
Con gran ternura le dejo un beso y otro para su esposa
Sor.Cecilia

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Gracias amiga, primero se imprime el libro y luego se oferta a distintas editoriales para que lo lean y se hagan cargo de su distribución.
No sé aún quién lo editara, pero deseo que esa editorial tenga sucursales en varios países para que os llegue a todos.Con ternura´
Sor.Cecilia

Fran dijo...

Me parece que es exactamente así. Ni siquiera, creyendo comprender, nos alejamos un poco de lo meramente humano para poner en marcha el potencial que tenemos. Mientras confiamos solo en nuestra inteligencia apartando valores espirituales, nos quedamos en cacharros averiados. Cuando, si miramos a Dios nuestro Padre, también miramos a los otros como hermanos y podemos llegar a la armonía. Y así, seguramente nunca hubiera ocurrido esta crisis fruto del egoísmo y la avaricia.

El Gaucho Santillán dijo...

Un gusto leerte nuevamente, amigo.

Solo encomendàndonos a Dios, podemos alcanzar algùn èxito.

Hay que dejarlo en sus manos.

Un abrazo.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Armando:

Tal vez volviendo los ojos al Señor, encontremos la verdadera felicidad y la solución a todas nuestras crisis.

Un gusto volver a leerte.

Un abrazo.

Maria del Rayo dijo...

¡Bienvenido Armando!
Que alegría.
Tienes toda la razón en lo que escribes. Solo Dios es el as para arreglar todo lo que tenemos averiado.
SL2!!
DTB!!

José Ramón dijo...

Armando mis felicitaciones hermosa entrada muy reflexiva cuando estamos falto de valores humanos la crisis nos asalta y no la vemos vamos ciegos ante ella.

Gracias por su visita.
Saludos desde Abstracción texto y Reflexión