miércoles, 5 de febrero de 2014

EL SURFERO

DESPERTÓ AL ALBA, TOMÓ UN BOCADO Y SALIÓ A TODA PRISA ENFUNDADO EN SU TRAJE DE NEOPRENO.


SÓLO UNOS METROS SEPARABAN SU CABAÑA DE LA ORILLA. LANZÓ SU TABLA, Y SUBIDO A ELLA, COMENZÓ A BRACEAR HACIA MAR ABIERTO.

EL VAIVÉN DE AQUELLAS INCIPIENTES OLAS DE LA PLEAMAR, INFUNDÍAN EN EL JOVEN EL DESEO ARDIENTE DE ENCONTRARSE CON LA SUYA; AQUELLA POR LA QUE HABÍA ESTADO SOÑANDO TANTO TIEMPO.

A MEDIDA QUE LOS MINUTOS PASABAN Y LA PLEAMAR TOMABA MÁS AUGE, EL GROSOR Y LA ALTURA DE LAS OLAS SE FUERON INCREMENTANDO. SE HIZO UN LAPSUS Y AL RATO, UNA GRAN CALMA INUNDÓ AQUEL ESPACIO.

EXTRAÑAMENTE, A LO LEJOS, ALEJANDRO (así se llama el joven) OBSERVÓ COMO EL MAR PARECÍA REGURGITARSE A SÍ MISMO, ELEVÁNDOSE DE TAL FORMA QUE, AL LLEGAR HACIA DONDE ESTABA, FORMÓ UNA GRAN CRESTA.

SIN PENSARLO, AVANZÓ CON ELLA Y SE PUSO EN PIE SORTEANDO AQUEL INMENSO CAUDAL DE AGUA QUE LE ARRASTRABA COMO UNA PLUMA. 

SU DESTREZA, LE HIZO DUEÑO DE LA SITUACIÓN. 

EN TODO MOMENTO, MANTUVO EL EQUILIBRIO, PARA QUE, LLEGADO EL CÚLMEN QUE TODO SURFERO DESEA, AQUEL INMENSO E IMPACTANTE TUBO DE AGUA SE TORNARA EN SERPENTINA DE MIL COLORES.

ALEJANDRO, DISFRUTANDO DE INMENSA SATISFACCIÓN PARECÍA TOCAR EL CIELO CON SUS DEDOS, Y PLETÓRICO DE FELICIDAD POR HABER VISTO CUMPLIDO EL DESEO DE SURFEAR LA OLA DE SU VIDA.

Afectuosos saludos.
Armando p.t.g.s.

1 comentario:

Pluma Roja dijo...

En una ocasión vi una fotografía que me imagino que es ese impactante tubo de agua, ¡¡Maravbilloso!! por algo debe ser el cúlmen de los ssurferos.

Preciosa este tu surfero.

me encanta la descripción poética de la experiencia de un Surfero.

Saludos.