lunes, 21 de julio de 2014

"NUESTRO ESTADO INTERIOR"

DEJEMOS QUE NUESTRA LLAMA ARDA SUAVEMENTE
SUMINISTRÁNDOLE EL OXÍGENO NECESARIO
PARA QUE SU LUZ NO DECAIGA NUNCA.

AFIANCEMOS NUESTRA CONFIANZA
EN EL OMNIPOTENTE BENEFACTOR, 
QUE CON TOTAL DESINTERÉS,
PONE TODO A NUESTRA DISPOSICIÓN
EN COMPLACENCIA CON NUESTRA
PLENA LIBERTAD DE SABERNOS 
DUEÑOS Y SEÑORES DE TODO LO CREADO.

NO NOS EMPECINEMOS EN ABARCAR LO INFINITO
EN NUESTRA FINITA MENTE HUMANA:

"LA INMENSIDAD DEL MAR
NO PUEDE VACIARSE EN UN PEQUEÑO 
HOYO DE ARENA DE LA PLAYA"

LA PERCEPCIÓN DEL MAL
HA SIDO ABSORBIDA CON TODOS NUESTROS EXCESOS,
OBVIANDO LAS ENSEÑANZAS DEL QUE MURIÓ
Y RESUCITÓ POR TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS,
MOSTRÁNDONOS EL CAMINO PARA COMPRENDER, 
ACEPTAR, DEFINIR Y ENCARRILAR NUESTRAS VIDAS.

DESPERTEMOS Y APARTEMOS DE NUESTRAS ALMAS
LA SOBERBIA, LA AGRESIVIDAD, EL ORGULLO, EL MATERIALISMO
Y EL EGOÍSMO, QUE LO ÚNICO QUE HACEN ES 
MEDRAR NUESTRA TRISTEZA, DESCONCIERTO
Y DEPRESIONES PROFUNDAS, EN DETRIMENTO
DE NUESTRA CONSOLIDACIÓN DIVINA.

LA LIBERTAD Y NUESTRO COMPORTAMIENTO,
EN LA COMPRENSIÓN DE NUESTRA EXCELSA
REALIDAD, PUEDEN IR DE LA MANO.

EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA ESTÁN  A
NUESTRA LIBRE Y ENTERA DISPOSICIÓN EN EL
CONTEXTO DE LA SIEMPRE VIGENTE REALIDAD 
DEL EVANGELIO DE CRISTO.

Afectuosos saludos.
Armando p.t.g.s.






3 comentarios:

MA dijo...

Nuestro estado interior es el camino para ver la luz de la verdad.

Gracias mil Armando por tu huella amiga en El blog de MA.

Saludos blogueros y feliz día.

LAO Paunero dijo...

Vemos según nuestra simpleza del corazón y no con la complejidad de la razón amigo...

Pluma Roja dijo...

La palabra encierra la verdad. Debemos encontrarla en ella.

Saludos Armando.